Este Blog plasma las impresiones de un Granadino en Londres. Estas son completamente subjetivas y personales, unas son meditadas y otras no. Unas son en serio y otras no.
domingo, 15 de junio de 2014
WC
El día que llegué a Londres, entré en el servicio de un Pub en Southwark. Este en concreto, era del tipo "clásico-rancio". Moqueta granate con motivos, asientos de esos que van pegados a la pared recubiertos de polypiel...El WC era un tanto lugubre pero limpio y fresco, azulejos blancos y la pared de piedra que parece marmol con el chorillo de agua que todos hemos visto. Con solera.
Cuando uno entra al servicio masculino, especialmente si va un poco apurado, sigue indefectiblemente los siguientes pasos: un rápìdo rastreo visual a media altura hasta localizar el punto de micción, aproximación, colocación, apertura de pantalón o bragueta, extracción del miembro, respiración semi-profunda, relajación del esfinter y micción.
Una vez realicé este breve proceso que a veces se hace eterno, seguí el último paso, levanté la vista que, hasta ese momento, había mantenido de cintura para abajo, y allí estaba:
En el sitio exacto, en el lugar preciso al que todo hombre dirige su mirada cuando acaba de empezar a mear, no más arriba ni más abajo, el enorme cartel con letras en relieve: "Ahora lavate las manos".
Exactamente cuando tiienes tu pene miccionante entre ellas (o al menos una). En ese lugar. En ese momento.
¿Cómo no vas a hacer caso?
A diferencia de mi ciudad de origen,en la que normalmente el dispensador de jabón (si lo hay) está vacio y seco como las sandalias de Kung-Fu, el agua caliente, ¿que?, y el secador de manos aún tiene marcas de cuando se podía fumar en los bares, aquí en Londres en todos, o al menos el 99% de los WC que he visto hasta ahora están equipados para, en efecto, lavarse las manos, como un señor:
Agua caliente, caliente de verdad, agua fría, jabón, secador...y crema hidratante. La crema no está en todos pero prácticamente.
Como tampoco está en todos (afortunadamente) el HSD ("Human Soap Dispenser"; me lo he inventado pero tiene un nombre seguro), un señor (el que yo vi iba de traje) que está DENTRO de los servicios, y te da las buenas tardes o buenas noches, y cuando acabas, te ofrece Jabón (y te lo echa él), y despues te ofrece una toalla. Tenía al lado una mesita con varios objetos que te ofrecía, como colonia, chicles, chocolatinas y Piruletas (verídico).
Los Londinenses no tienen absolutamente ningún tipo de pudor o problema a la hora de tirarse un pedo mientras mean, aunque estén hombro con hombro (o con el tuyo). A mí me parece que si eso lo haces en España te clavan una puñalada en el cuello, al menos a mi me dan ganas. Claro, la primera vez que me pasó no sabía que pensar, a lo mejor se le ha "caído", pero al poco me dí cuenta de que no. Quien me iba a decir que mi primer "choque cultural" iba a ser tan poco elegante!
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Cosas de estas tienen los Londinenses, igual por la mañana los ves, elegantes y aseados, flemáticos ellos, dinámicas ellas, y después de 4 pintas o 2 botellas de vino se transforman en María Jimenez harta de rebujito-especialmente Ellas-.
Eso si, las manos limpias y perfectamente hidratadas.
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