Bien, ahora puedo decir que los tiempos han cambiado, y las costumbres, también aqui.
Es cierto que aquello fué en Liverpool y esto es Londres, y no sé, quizá sea por la inmigracioooón, el consumiiiiismo, por la pérdida de valores en la sociedad occidentaaaaaal...pero cuando subo al autobús me invade una extraña sensacion de familiaridad...
Si, aquí también se sube al autobus "al pelotón".
Una reata de Indios, Negros y Lechosillos se apelotona en la puerta y todo el mundo para adentro. Sin bulla, es verdad; sin empujones, pero al pelotón.
No he percibido yo EL ANSIA de los granadinos por subir al autobus, no importa en que posición de la "cola" se encuentren.
La entrada al vehiculo y posterior posicionamiento dentro del mismo, se produce de manera más fluida y cómoda que en Granada, quizá porque los Londinenses interpretan que si te estas desplazando hacia un punto y otra persona impide el paso en posición estática, esa persona debe apartarse`para facilitar la fluidez del transito de pasajeros dentro del bus. Ah, la civilización Occidental...
Hay que decir también que no es lo mismo esperar el autobús un mes de Junio a las 3 de la tarde a pleno sol en Notting Hill que en Camino de Ronda, pero eso no es excusa para justificar el tradicional sentido granadino de "Este es mi roal".
Sin embargo, cuando cae la noche...Los fines de semana, la parada del autobus nocturno que lleva a mi casa desde Trafalgar Square (el mero centro), PLAGADA de Italianos, se transforma en una cola de racionamiento en Kosovo o en una escena de cuaquier pelicula de Zombies , segun la hora y estado etílico de los pasajeros.
El trayecto de vuelta dura aproximadamente una hora. En ocasiones es bastante tranquilo, aunque suele estar amenizado por los consabidos italianos al pedo dandose gritos de una punta a otra del autobús.
Los conductores, en general, te miran a los ojos cuando subes, te devuelven el saludo si los saludas, te indican amablemente dónde te tienes que bajar si les preguntas, e incluso SE DESPIDEN DE TI cuando vas caminando por la acera.
Si.
Cuando el autobús está llegando a la parada, si el chofer percibe que un pasajero corre para alcanzar el bus, o al contrario, no puede ir más rápido (caso de una anciana por ejemplo), esperan hasta que llega. Lo es-pe-ran.
Además se muestran comprensivos cuando por ejemplo no tienes crédito en la tarjeta y no llevas suelto, o muchas otras circunstancias, y te dejan pasar gratis sin que les tengas que deber tu vida y la de tus hijos por ello. Diríamos que se comportan como seres humanos y te tratan como tal. Que no es poco.
Entiendo que en Granada la gente es como es, y después de 8 horas al volante aguantando el "gracejo" que nos caracteriza, no es facil. Siempre he pensado que la malfollá se retroalimenta, es decir que a más malafollá ambiental, más malafollá personal. Esto lo sabe cuaquiera que haya trabajado de cara al público en Granada (Bares, Oficinas, Gimnasios, Comercios...), y es especialmente acusado en los nativos de la ciudad.
Y la Bulla...¿ Porqué? ¿Cómo es posibe que en una ciudad de 300.000 habitantes se perciba más urgencia a la hora de usar el transporte público que en Londres o Nueva York?
Aqui los autobuses circulan a una velocidad digamos normal, y no aceleran como si sonase un pistoletazo. Los conductores no te apremian para que subas, no te fulminan con la mirada si no atinas con el bono bus o con las monedas...
Para despedirme os dejo con un par de anécdotas reales
Parada de la Iglesia del Sagrado corazón. Se sube un señor y le dice al conductor, calvo y claramente frisando los 40: "Niño, ¿este para en la Gran vía?"
Severo Ochoa, 22:45 h: Voy con un amigo con muletas y salgo corriendo unos 20 metros a la par que el autobús. Me subo después de 2 pasajeros y le digo al chofer:
-Espere un segundo por favor, que mi amigo no puede correr .
-Pueeees es que no puedo estar esperando! -Responde frunciendo el ceño.
-Pero hombre que va con muletas...
- FOH!- Contesta airado alzando las cejas y girando la cabeza hacia la izquierda.




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